Problema. Pobladores creyeron en el primer diálogo. Ahora quieren soluciones concretas. Mientras tanto, vías se mantienen bloqueadas en Huaylla Huaylla. Foto: Andina

El conflicto social volvió a encenderse en un tramo del corredor minero, vía que utilizan las mineras de Cusco y Apurímac para transportar el cobre a Matarani y embarcarlo a Asia.

La tregua que dieron los comuneros de Chumbivilcas duró apenas dos semanas. Pese a que el Gobierno fijó fechas para la instalación de mesas de trabajo y diálogo en busca de consensos, desde el domingo, la vía se mantiene bloqueada a la altura de la comunidad de Huaylla Huaylla y otros tramos.

La Presidencia del Consejo de Ministros informó que el 21 de agosto se instalará una “mesa preparatoria” en el distrito de Ccapacmarca y el 28 de agosto se prevé instalar una mesa de diálogo en Santo Tomás, capital de Chumbivilcas, en las que “se abordarán las demandas planteadas por el Frente Único de Defensa de los Intereses de la Provincia de Chumbivilcas”.

Sin embargo, al cierre de la presente edición, la decisión de la PCM no hizo cambiar de opinión a los comuneros de Chumbivilcas.

Culpan a Bellido

Wilber Fuentes, presidente del Frente de Defensa de Chumbivilcas, informó que la huelga seguirá y responsabilizó al presidente del Consejo de Ministros, Guido Bellido, al que acusan de incumplir los compromisos asumidos el 2 de agosto.

El dirigente cuestionó al jefe del gabinete por sus últimas declaraciones, en las que señala que el Gobierno habría identificado a algunos abogados y azuzadores que motivan la protesta. “Es muy irresponsable. Las comunidades han decidido reiniciar la protesta porque ellos no cumplieron su palabra de instalar la mesa de diálogo)”, expresó.

En el comunicado consideran que Bellido tiene poco interés en solucionar el conflicto, pues recurre al argumento de la instigación, el mismo que usaron los Gobiernos anteriores.

Este conflicto involucra a las comunidades campesinas de Huininquiri, Muyo Orcco, Cancahuani, Llacca Llacca, Cruzpampa e Idiopa, Ñaupa, Japo y Urinsaya, ubicadas en los distritos de Ccapacmarca, Colquemarca y Chamaca.

Estas localidades están ubicadas en el área de influencia del corredor minero, vía por la que la empresa Las Bambas, una de las productoras de cobre más grandes del país, transporta sus minerales a través de cientos de vehículos cada día.

Su reclamo es la derogatoria de la resolución ministerial N° 372, publicada en mayo del 2018, que declara sus territorios como vía nacional para favorecer el paso de los encapsulados de minerales. Piden ser considerados de influencia directa del proyecto Las Bambas.

La norma fue aprobada sin consulta previa. Judith Jhuno, dirigente de Ccapacmarca, indicó que la afectación ambiental por el paso de carros de Las Bambas es insostenible.

“El polvo afecta los sembríos. La salud de nuestros hijos está afectada. Nadie responde por eso”, dijo.

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